En 2004, durante una sesión del Foro Económico Mundial en Pekín, Robert Saint-Malo, fundador de Adara, una empresa de capital riesgo especializada en tecnología, puso en contacto a dos amigos suyos que hasta entonces no se conocían: Pablo Larguía,…
Click here to read the full story
--This email was sent to you from Snaptu mobile application.